Nota de opinion
La Fiesta Nacional de la Playa de Río 2011 careció de una gestión legítima y el HCD debió haber rechazado el informe efectuado.
En virtud del articulo 7 del decreto 21493 el HCD debió abocarse al tramite de aprobación o rechazo de la rendición de cuentas de una comisión que no ajusto su funcionamiento a lo establecido por las normas.
No haremos consideraciones de oportunidad ni racionalidad de lo actuado por dicha comisión cosa que si bien no es motivo de nuestra posición vale señalar que tuvimos una fiesta lejana de los valores y motivos que le dieron origen en el gobierno radical de 1983-1987.
No nos cabe duda que el análisis de la ejecución de los recursos percibidos así como la inversión de los fondos públicos ameritaban una resolución distinta a la aprobada, a ello se suma que varios actos produjeron efectos jurídicos a pesar de no cumplir con el decreto 21493.
Los ingresos derivados de la naturaleza y competencia municipal son parte del tesoro municipal y por lo tanto sujetos de todas la normas aplicables entre las cuales se destacan la previa determinación de ellos y así no fue.
Los gastos están limitados a su autorización y así no fue según consta en la ejecución del presupuesto 2011 informado en la página del gobierno.
La gran mayoría de los contratos no cumplieron con el decreto 21493 ya que no fueron firmados por quien autoriza la norma siendo mas claro lo señalado por las condiciones de carácter permanente que fija tanto la ordenanza 8209 y el decreto 21493 al funcionamiento de la comisión.
Lo señalado nos indica que el rechazo de lo informado era lo que correspondía. Bienvenido sea que hoy se dispongan cuestiones administrativas para mejor funcionar la que finalmente están destinadas a señalarle al gobierno que hay que cumplir con las normas. No obstante ello la UCR entiende que este momento es oportuno para decir que debería analizarse lo que fue la fiesta de la playa y adonde la están llevando y entonces nada mejor que ser lo supimos ser.
