Nota de opinion

Lamentablemente teníamos razón, vamos en camino a perder la Fiesta de la Playa.

Corría enero de 2009. Ultima noche de la “Fiesta Nacional de la Playa de Río”. Aproximadamente 50.000 personas despedían felices esta nueva edición .Banco Pelay era realmente una “fiesta”.

Enero de 2010. Se trabajó duro, pero el río jugó una mala pasada. A raíz de este hecho la fiesta debió cambiar de escenario y fue albergada por el predio multieventos. No fue lo mismo, pero la circunstancia lo ameritaba.

Enero de 2011. El río esta vez nos estaba esperando. Con sus altibajos, como siempre nos tiene acostumbrados. Pero la naturaleza estaba lista para recibir nuevamente a la Fiesta en su cuna de origen.

Lamentablemente, no fuimos oídos, no fuimos escuchados, no fuimos atendidos pese a la insistencia popular avalada por más de 4.000 firmas y miles de personas que también se sumaron a este clamor a través de las redes sociales. Redes sociales que son utilizadas con bastante frecuencia, por el señor Presidente Municipal. El mismo Presidente municipal que hace alarde de la participación ciudadana en el presupuesto participativo (5.000 votos para 11 proyectos, mas de 4.000 avales juntamos para uno solo).

No sabemos cuál fue la tarea del Director de Cultura. Con respecto al Director de Turismo debemos decir que nunca trabaja para beneficiar a la comunidad uruguayense y al turista; mandó a cerrar las puertas del Pelay con una actitud fascista .Desde la Juventud radical, creemos que mejor le cabería el puesto de Director de la Guardia Urbana. Seguramente para esta función tiene más pergaminos. Resulta lamentable e incomprensible pretender imponer una agenda a las personas que quieren disfrutar sus vacaciones en el ámbito de nuestra ciudad. Las cinco noches de esta edición, o sea, “La Fiesta del Predio” contó con la presencia de una escasa concurrencia que rondó las 15.000 personas.

Párrafo aparte merece la rendición de cuentas. Esperemos que junto con el balance de este año, se presente también el balance del año anterior. Deseamos que este sea un balance transparente, sin los vicios de ediciones anteriores. Si bien creemos que el fracaso del evento se da por la baja popularidad y casi nulo acompañamiento del mismo, esto también implica un déficit alarmante en cuanto a lo que hace al manejo de los recursos y presupuesto. Esta edición fue la que más dinero recibió en concepto de subsidios no reintegrables ($200.000).Frente a los resultados, estamos en presencia del peor saldo en la historia de la Fiesta.

Finalmente nos tenemos que anticipar a las trilladas criticas que nos hacen algunos defensores del slogan “poner palos en la rueda” diciéndoles que los palos en la rueda para el progreso del pueblo uruguayense son las actitudes de un gobierno que hace culto al “festival de subsidio” como única obra de gestión, un gobierno que no invierte en sus espacios públicos sino para borrarlos del mapa o entregarlos a algún amigo, un gobierno que no legisla una palabra para preservar los recursos naturales pero se enorgullece de poder gastar millones en la refacción de un predio no una sino dos veces en menos de un año, un gobierno que habla de institucionalidad y respeto pero no cumple las mismas ordenanzas que sanciona y prohíbe el ingreso a un espacio público para tapar el fracaso rotundo de la “política turística” . Está claro que significa “poner palos en la rueda” y está aún más claro que la Juventud Radical de Concepción del Uruguay sólo pretende recuperar la esencia e identidad cultural de nuestras fiestas populares, las que supieron convocar más de cincuenta mil personas de distintos puntos del país.
Texto y Archivo por [JUVENTUD RADICAL URUGUAY]