Nota de opinion

No todo es lo mismo.

No todo es lo mismo Las movidas populares generadas a partir de los problemas en sus barrios, han tenido un común denominador: el pedido y la intención, de parte de los afectados, a través de la expresión ¡sin políticos!.

De nuestra parte, queremos expresar que, respetar ese pedido, significó ir contra principios adoptados por muchos de los que hemos abrazado a la política: cualquier problema en que se vean afectados conciudadanos, nos convocará a fin de colaborar para que el mismo tenga la mejor solución posible.

La no “politización”, le termina siendo funcional a quienes han sido los actores necesarios para que el problema exista. Los mecanismos de participación que nuestras leyes contienen, permiten soluciones adecuadas y sobre todo definitivas.

Las frases “todos los políticos son iguales” o “la política es sucia”-por decir las mas suaves- son expresiones que muchos habremos oído y tantos habrán repetido. Estamos convencidos que la política es la herramienta mediante la cual se pueden lograr los equilibrios, las igualdades, en definitiva el ejercicio pleno de los derechos básicos que hacen a la condición humana.

Hay miles de políticos, que desde el anonimato, pero con toda solidaridad, desprendimiento, honradez y transparencia, buscan ejecutar los preceptos que la política le permite, sin ninguna especulación de salvarse, usando tiempo de su tiempo, a costa de su familia y su trabajo, el que en tantos casos, le asegura un buen pasar.

Quedan, en la otra vereda, aquellos políticos que hemos puesto a gobernarnos, los funcionarios, que no han tenido ética, que son causantes de lo que pasa, que ensuciaron y ensucian a la política. Pero, como dice nuestro sistema democrático, “el pueblo no gobierna sino a través de sus representantes”, de la sociedad deberán salir los nuestros, y a los que les toque gobernar deberán ejecutar lo que les indiquemos y se comprometan a hacer, y el resto deberemos ser los custodios de que esto así sea.

Con una herramienta se puede hacer una máquina, un arma o lastimarse la mano. Depende de a quien se la demos y de como la use.

 

Texto y Archivo por [ Grupo de militantes radicales.].