Notas de opinion

Realidades del 2010….. utopías del mañana..

¿Qué tenemos para festejar los uruguayenses, en el cierre del año del bicentenario? ¿Que nos han dejado los gobiernos de Scelzi, Baldoni, Bermudez, Lauritto y Bisogni para que nos sintamos conforme con lo que ocurre en Concepción del Uruguay?

¿Podemos pensar, entonces, que otra podría ser nuestra realidad? La sabiduría popular dice “el pueblo no se equivoca” y el pueblo votó a estos candidatos que fueron los intendentes de nuestra ciudad desde el 11 de diciembre de 1987 hasta estos días. Ellos legítimamente ganaron su lugar para gobernar pero se creyeron que esto los habilitó para hacer lo que se les ocurra y de la manera que se les ocurra de espaldas a los requerimientos de la gente.

¿Qué hubiera pasado si otro hubiera sido el resultado de las elecciones? ¿Qué hubiera pasado si Colombo, Osorio, Ardoy o Aguirre hubieran sido quines administraran a esta ciudad?

Seguramente la población no estaría padeciendo la falta de agua y la tendría todo habitante de la planta urbana y con la mejor calidad. Cada vivienda contaría con sistema de cloacas conectado y estaría funcionamiento la gran planta de tratamiento necesaria que posibilitaría el ingreso de los líquidos al río en condiciones aptas para evitar toda contaminación lo que permitiría, entre otras cosas, que no tendríamos playas imposibilitadas de usarse.

Y tendríamos calles mantenidas por el propio municipio y no reparadas por terceros luego de estar intransitables. Y por lo tanto, la maquinaria sería cuidada y mantenida en los talleres municipales, centro motor de la Obra Pública Municipal con sus conductores fieles custodios de las mismas, satisfechos de obtener por su dedicación, un salario digno. Y planes de asfaltado permanentes utilizando nuestra propia planta asfáltica, solventados por la administración correcta de la contribución del vecino. Y habría un control sobre el tránsito, como lo han podido desarrollar las ciudades vecinas ante condiciones similares. Y habría un verdadero proceso de tratamiento de gestión de los residuos sólidos el que basado en la disminución y separación de estos en origen por una comprometida sociedad le siga la recuperación y reciclado en una planta ubicada en un lugar adecuado de disposición final.

Y planes de vivienda por autoconstrucción con lo cual cada ciudadano sería el actor de su propio lugar para vivir con su familia.

Y sería un hecho la defensa norte con lo que se reduciría a un mínimo los sectores inundables de la ciudad, la recuperación de la cuenca del arroyo "de las Animas" y de los zanjones en la trama urbana..

Funcionarían con toda su fuerza las juntas vecinales, verdaderos motores de la participación ciudadana con lo que resultaría mucho más fácil hacer realidad un verdadero presupuesto participativo.

Y se contaría con la información que se quiera sobre los movimientos de su municipalidad y sobre todo referente a las finanzas.

Y habría verdaderos impulsos a la producción, a la inversión, al trabajo, a través de la articulación con la actividad privada y gestionando ante los organismos nacionales e internacionales los apoyos necesarios.

Y habría respeto del necesario proceso de planificación donde se reflejara la ciudad que se quiere, definida en la forma más plural, a través de una gran participación que le den legitimidad a la planificación estratégica de nuestro lugar en el mundo, y esto, claro está, sería la base de la determinación de las obras de infraestructura en el justo equilibrio entre las necesidades de la gente y las posibilidades del Estado y de acuerdo a un estudiado y estricto orden de prioridades.

Y la inclusión sería una realidad no por medio del asistencialismo sino como resultado de la igualdad de oportunidades a través de la educación, de la capacitación y del apoyo a los generadores de trabajo digno y bien remunerado.

Y la atención primaria de la salud, que con cloacas, agua, con arroyos limpios o entubados, sin olores nauseabundos, sin calles polvorientas, sin basurales ciudadanos, sería realidad la base de la protección de la calidad de vida.

Y sería prioridad absoluta desde el estado, dando el ejemplo, el cuidado del medio ambiente.

Y políticas de estado claras, simples, concretas, generadas con pluralidad y transparencia por todos los sectores, que nos permitirían avanzar en forma permanente más allá de los nombres y colores del gobierno al que le tocara la suerte de gobernar una ciudad progresista que tenga su propia Carta Orgánica

Y seguiríamos siendo el diente más importante del engranaje del turismo de la zona como lo supimos ser.

Y el ciudadano tendría en el ejemplo del gobierno que nadie puede hacer lo que se le antoja, sabría que cuenta con excelentes servicios, pero que debe por ellos pagar las tasas en tiempo y forma como corresponde en una sociedad ordenada y solidaria.

Y sabría que si violara las ordenanzas un juez de falta designado con acuerdo del Concejo Deliberante lo multaría.

Y existiría un gobierno que tendría muy claro que debe ponerse a la cabeza en la lucha contra la delincuencia, la inseguridad, la droga, la prostitución, que defendiera a ultranza el patrimonio público y actuara en un marco de absoluta honradez, erradicando todo tipo de corrupción.

Aun todas estas oportunidades perdidas, la UCR cree que los uruguayenses tenemos para festejar la esperanza de que en el 2011 tenemos el derecho que nos brinda la democracia para producir un cambio profundo a partir de la voluntad popular y tener la ciudad que soñamos y nos merecemos.

UCR - CONCEPCION DEL URUGUAY.